Si sabe decir: Por favor, con permiso, buenos días.
Si sabe pedirte perdón, cuando hizo tonterías.
Si sabe callar cuando en el silencio escucha al mundo y si sabe ganar y perder.

¿Que más puedes pedir?
¿Que más puedes pedir?
¿Que más puedes pedir?


Si sabe reir, natural y el color de sus mejillas.
Si sabe llorar sin temer que flaqué de las rodillas.
Si sabe bailar con los pies más ligeros del mundo y sentir.
Si saber que dar es a la vez recibir.

¿Cómo puedes huir?
¿Cómo puedes huir?
¿Cómo puedes huir?

Cuando sea demasiado tarde, te arrepentiras.
Sino corres el riesgo nada pasará.
Sino abres la puerta nadie pasará.
Si lo dejas al tiempo se marchitará.
No lo dejes al tiempo, no lo dejes al tiempo.









Lo que no tengo intenciones de entender hoy
Lo cambiaría por un peine, por un juego
y guardaría para luego perderlo

Esto es un infierno
no se parece para nada a mi sueño
Nada de esto escribí en mi cuaderno
Voy a grabarlo para luego perderlo

Hoy leo el diario donde salen
las cosas que ahora no me importan ni leer ni ver
Todo el tiempo pendiendo
no me siento ni feliz ni triste...

Al mismo tiempo, no siento
Que esté triste es para pensarlo más


Diario Íntimo: Julieta Gattas/Paula Mejíde/María Ezquiaga. Letra:
Lucas Marti (Disco Papá, Pelo Music 2007. Track 11. Buenos Aires, Argentina)










You’ve lived in small apartments
in the biggest biggest cities of the world.
you like to shake all your fingers
whenever i sing a song.

We meet up in the weirdest places
like churches, bridges, lightstreets, pounds.
You always keep in mind
you always know the magic word
the perfect time
the proper voice
the perfect one you are.

You have at least twenty hundred
colour pictures does a women on your wall
that keep your readings at night
oh lady, it’s knocking on your door.

Beauty waits for you
on every corner
and it would never ever let you alone… alone.
You always keep in mind
you always know the magic word
the perfect time
the proper voice
the perfect one you are.






















M













Es como si hablara un idioma muy bonito, pero ¿sabes? nadie me entiende. Lo peor de contarme mis secretos es que se lo quiero ir a contar a todo el mundo pero no me entienden. Hoy noté que hablo y hablo, es como un trance; subo la voz y me hago un tratamiento dramático imposible, pero exijo discreción y eso es muy insano ¿no crees?

También me siento perdido, es como esa sensación después de vomitar, sólo te quieres acostar en la cama y llorar con canciones de Lykke Li y que haga mucho frío, ¿te conté que me encanta el frío?, lo amo... ¿ves? siempre termino hablando de mí y eso me choca, no soy importante ni interesante, y hablo y hablo y hablo hasta que me quedo sordo de escuchar mi voz.

¿Te gusta el frío?, yo espero los últimos tres meses del año con tanta emoción ¡los amo! son los más bonitos del mundo. Me hubiese gustado nacer en Noviembre ¿te conté que soy ascendente a Sagitario? O sea, las estrellas estaban ubicadas en esos meses, yo creo por eso los quiero tanto.

Me gusta cuando se me ponen los pies fríos y sale humo de mi boca, ya sé que se llama vaho, pero es más bonito decirle humo, me recuerda cuando era niño y jugaba a fumar. ¡Qué vicio tan feo el cigarro! no es que no pueda dejarlo, ni fume mucho, pero de repente ahí estoy fume y fume, me choca apestar a cigarro, pero me gusta fumar aunque me muera más tontamente.

¿Ves? no paro, si me das más cuerda hasta te hago creer las mentiras que a veces hablo con tal de no quedarme callado. Yo creo que esto de no quedarme callado es un trauma. Verás, cuando estaba chiquito siempre me gustaba ir en el carro adelante con mi papá. Mi hermano siempre me ganaba, pero como soy el consentido de papá, él me subía y mi hermano se iba con mamá atrás.

Yo soñaba despierto que papá me llevaba a pescar a un lugar bien bonito con mucho frío y nieve, pero mamá que siempre me ha odiado mucho, me obligaba a hablar porque mi hermano es su hijo preferido, el que salió güerito y se parece a su familia y además no iba adelante en el mejor lugar del universo. Era bien feo porque siempre me decía "¿Te gusta irte adelante no? platícale a tu papá como no me ayudas en la casa y que eres bien grosero conmigo y la maestra Silvita que te mandó un reporte por contestarle que a la iglesia van los que no tienen amigos. No que tu hermanito, mi güerito chulo si me hace caso y cuando cumpla 18 años le voy a comprar un carro y me voy a ir con él adelante y tú en el micro persiguiéndonos".

Yo sentía bien feo porque le tenía que contar a mí papá todas las cosas que me pasaban en la cabeza, con tal de ir adelante y luego veía su cara de horror cuando le contaba cosas bizarras de la escuela y mis amigos. Ahora ya ni me gusta irme adelante, siempre me voy en los asientos de atrás, no sé, me choca, si por mí fuera en la cajuela viajaba mejor.

A mi papá como que le parezco rarito, a parte de lo obvio. Siempre me ha dicho que le da gusto haber tenido un hijo tan excéntrico y hablador. Pero yo creo que lo dice porque me quiere. En cambio, mamá me dice que hablo con todos menos con ella, pues obvio, es una chismosa. Sabe de mi vida porque mi hermano le cuenta, pero más no sabe. La pobre siempre me decía "Antes de ser tu mamá, soy tu amiga", ¡Qué tonta! ¿Yo para qué quiero una amiga? Necesito una mamá.

Y efectivamente, se hizo mi amiga, pero de esas que te caen mal y sólo les hablas para no provocar problemas. Te lo juro, siento como que no quería ser mamá. De hecho, mis papás se casaron a los 24 y mamá me tuvo hasta los 28, pero ellos se conocieron a los... creo 22. Yo digo que no me querían tener pero se les chispoteó, querían ser "forever young" y ahí vengo yo, a estropearles la vida y el cuerpo de miss universo de mamá.

Siempre que me dice "estás hecho un marrano ¿no te das asco?" le digo "¿Ay pero qué no te has visto en un espejo?" y me dice "Sí y por tu culpa estoy así", claro como yo la llevaba a que se atracara de panes al globo. Como qué heredé lo mejor de mi papá y lo peor de ella, sus malos genes. Mi papá es todo morenito y su piel muy bonita y mamá es toda blanca sin chiste, con dos cacahuates que se coma le salen unos barros que no veas. Lo mismo me pasa a mí, una bolsa de cacahuates japoneses significa ¡Hola pubertad!.

¿Tú a quién te pareces, a tu mamá o a tu papá? Yo creo que a tu mamá más que nada. Tienen la misma nariz. Yo tengo la nariz de mi papá, pero una vez jugando con mi hermano me pegué en la pared y ¡Hola tabique desviado!. Un día me la operaré, igual los ojos porque me choca usar lentes, pero soy miedoso de los hospitales, así que ya veré luego.

¿Oye te gustó el Discolate Remixes? Yo lo amé, pero bueno, luego te paso el link del spotify para que lo escuches. Te dejo, voy a dormir antes de que me arrepienta de borrar esta entrada. ¿Me llamas para lo del Miércoles? Te tengo que contar lo de la fiesta de Fer.




















I'm not going to tell the story the way it happened. I'm going to tell it the way I remember it.





























¡Hola!



















(La de la imagen es de Regina Spektor)







-



Bailaba con un vaso de vodka en la mano mientras veía a todos como si fueran transparentes, atravesaba con los ojos. Sonreía con tanta indeferencia que parecía una obligación


Yo, no dejaba de mirarla. No era perfecta, pero sí muy hermosa, digna de un título nobiliario. Su cabello era oscuro y estaba trenzado. Su ropa era negra, sencilla e impecable, traía Calvin Klein de pé a pá.


Apenas y se movía al bailar. Miraba al techo y a la pista de baile como si tuvieran algún significado en especial.


Cada kilo extra en mí (y vaya que son muchos) pesaba cada vez que perdía la mirada en su esquelética figura de 1.75 sin tacones.


Estaba sola en medio de la fiesta, yo también. Esperábamos a alguien y parecíamos estatuas en medio de toda esa gente.


Terminó su bebida y dejó el vaso en el suelo, sacó de su bolso de piel negro, un lápiz labial rosa. Lo pasó delicadamente sobre sus labios y apretó, unificando el color.


Se quedó quieta después de retocarse el maquillaje y se dirigió al sillón donde yo estaba sentado. –Hola- dijo con una mueca indescifrable.


-Qué aburrición de fiesta ¿no?-, preguntó después de sentarse. –Sí-, respondí intimidado por su voz fuerte y clara. –Usualmente no salgo, soy escritora. Prefiero leer los fines de semana que salir a estas fiestas-.


-Claro, es más bonito quedarte en casa y leer o ver películas- dije. –Me llamo Ana Clara- estiró su mano y acercó su mejilla para que le saludara con un beso. –Me llamo Rafael ¡mucho gusto!- dije efusivamente. -¿Y qué haces aquí? Digo, aparte de aburrirte-, -Vine a acompañar a alguien que está ahí trabajando y a despejarme una rato… la verdad es que tampoco quería quedarme en casa solo-.


Volteó la mirada ignorando mi última frase. Estaba muy nervioso e impresionado de conocer a una mujer tan bella y desinhibida. Se sentía tan sola como yo, a pesar de que íbamos acompañados.


Miramos el techo al mismo tiempo, hicimos una mueca rara de amabilidad al cruce de nuestras miradas y terminamos con los ojos fijos en el suelo.


Vi parte de mí en ella. Su indeferencia me parecía familiar, sólo que yo lo disfrazaba de cansancio para no hacer desaires, su outfitt Calvin Klein yo lo traía resumido en unos boxers XL que compré en un outlett. La finura de su cabello largo y sedoso era una mejor versión (en todos los sentidos) de mi corte hecho con unas tijeras de cocina en un arranque de desesperación.


Ella era todo lo que quería ver en mí: una vida solucionada, ropa de diseñador, una belleza naturalmente envidiable y una personalidad definida.


-¿Sabes qué? Creo que mejor me voy, me he dado cuenta de que la persona con la que vengo no me hace sentir esa emoción de los enamorados, me estoy obligando a quererlo para no sentirme sola, pierdo tiempo con él-. Se levantó del sillón, me dio un beso en la mejilla y salió del lugar.


Un escalofrió recorrió mi espalda desde la nuca hasta las piernas. Debí hacer lo mismo que ella, irme, pero no pude. Quería tener su determinación para darme cuenta que no necesitaba estar con alguien para sentirme normal. A diferencia de ella, yo no tenía elección, me tenía que quedar.





"Finn: What's it like not to feel anything?
Estella: Let's say there was a little girl, and from the time she could understand, she was taught to fear... let's say she was taught to fear daylight. She was taught that it was her enemy, that it would hurt her. And then one sunny day, you ask her to go outside and play and she won't. You can't be angry at her can you?
Finn: I knew that little girl and I saw the light in her eyes, and no matter what you say or do, that's still what I see.
Estella: We are who we are. People don't change."









top