Give me your hand...

What is this?

It´s my heart...


and it´s broken...

You feel that?








Tengo muy claro el recuerdo en el que mi gusto por la moda se transformó en un enamoramiento por la ropa y fue cuando me di cuenta que no la podía comprar.

Leer Vogue y sentirte en el front row de Milán o de la FW de Paris, cualquiera. Tener acceso a internet, saturarte de información y conocer hasta la ultima tendencia de aquí a dos años igual todos lo podemos hacer. En realidad a mí nunca me ha interesado estar 2 años adelantado a una tendencia, y modestia aparte, se me ha dado con algún accesorio y supongo que es normal si todo tu tiempo libre lo ocupas en leer este tipo de cosas y recitar hasta la ultima editorial de la Popeye´s Magazine.

Lo peor fue cuando comencé a relacionar la ropa con todo lo que me rodea, la vida se me volvió una catástrofe. Mi presupuesto es limitadísimo, por lo que no puedo costear ya ni el Zara ni el P&B. Me defendí metiéndome de lleno en el vintage, el cual me ha resultado más asequible y mi look total. Se me hizo más lúdico y menos detestable el hecho de tener poca ropa y poco dinero. Comencé con las camisas de mi papá, sus zapatos y todo lo que estaba arrumbado en su armario. Continué comprando en mercadillos de segunda mano, encontrando ropa antiquísima de buena calidad, buenos cortes y excelente tela.

En las oportunidades que tengo para comprar ropa nueva, no me fío del primer destello en el aparador ¡no señor! analizo cada detalle, paso minutos enteros (no digo horas porque eso se llama mentira) viendo un par de zapatos, un bolso o un cardigan, pero más que verlos a ellos, veo al futuro que me espera con ellos.

Sí, suena cursi y no me importa. La ropa es divertida, es una extensión de lo que eres y serás, no importan las marcas ni los precios, vamos que no todo lo bueno ni elegante debe decir Chanel. He gastado dinero (cuando lo tengo) en cosas realmente caras que no uso muy a menudo y he comprado prendas realmente hermosas a precios realmente increíbles.


Por ejemplo, mi cardigan favorito lo compré hace 3 años la primera vez que entré a un C&A (Cheap and Awfull dice un querido amigo) me costó $70 pesos y es la fecha en que lo sigo usando con todo. Ten
go un blazer que me costó $2 pesos, ¡SÍ, DOS PESOS! y es perfecto, me queda a la medida y además es súper elegante.

Puede ser esto una justificación de que no he conseguido un buen trabajo que me permita ir de tienda en tienda saqueando sus novedades o puede ser la mejor cosa que me ha pasado en la vida. A mí me divierte la moda, es un juego que nos fascina a los adultos. No me la tomo tan en serio y no dejo de comer por comprarme un blazerFerragamo (¡Ojalá dejara de comer!).


Tengo estilo, pero no en el significado banal que
se le ha dado, es mi estilo y no hay nadie más que lo tenga. Me gusta usar calcetines con muñequitos, tennis pintados por mí, playeras de colores chillantes, bolsos enormes, bolsos de mano y sobre todo, hacer las prendas más mias y aunque Fulanito traiga la misma playera encima, no se nos verá igual, porque él sólo la usa para verse bien y yo la uso para sentirme bien.



















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